PROGRAMA
Clave
. Sonata en re menor K.1 (Scarlatti)
. Sonata en la menor K.3 (Scarlatti)
. Sonata en re menor K.9 (Scarlatti)
. Sonata en la mayor K.24 (Scarlatti)
Órgano
. Sonata en la mayor R.53 (Soler)
. Sonata en re menor R.37 (Soler)
. Sonata en re mayor R.84 (Soler)
Piano
. Sonata en fa mayor K.280 (Mozart)
Allegro assai / Adagio / Presto
NOTAS AL PROGRAMA
Los desarrollos técnicos experimentados por los instrumentos de tecla en el siglo XVIII, entre los cuales destaca la invención, de parte del luthier y organero Bartolomeo Cristofori (Padua, 1655 – Florencia, 1732), en el umbral del nuevo siglo, del fortepiano, paralelamente a la notable evolución de los claves, sobremodo en el Norte de Europa, dónde los teclados alcanzaron las cinco octavas, establecieron las bases de una práctica de música de tecla considerablemente más virtuosística respecto al siglo precedente. En Italia, ya imbuido del estilo galante, Domenico Scarlatti (Nápoles, 1685 – Madrid, 1757) innovó la técnica de tecla de su época, valiéndose para tanto de arpegios, notas repetidas a gran velocidad, cruces de manos, octavas rotas y percutidas, en síntesis, de inúmeras dificultades técnicas que, por otra parte, revelaron nuevos aspectos tímbricos, melódicos, armónicos y rítmicos jamás explorados antes en su instrumento de predilección, el clavecín. Scarlatti, tras largos periodos de trabajo en Florencia, Venecia y Roma, se trasladó en 1719 a Lisboa, en cuya corte estableció una relación didáctica y artística con la infanta María Bárbara de Braganza, quien le llevaría a radicarse en 1733 en Madrid, dónde siguió ejerciendo hasta la muerte la función de maestro de música de la futura reina de España, consorte de Fernando VI. Entre las 555 sonatas de tecla que compuso, muy influidas, además, por la música popular española, solo las 30 primeras fueron impresas en vida del compositor y por él revistas para la edición londinense de 1738, publicadas bajo el nombre de Essercizi per Gravicembalo. De esta relevante antología escucharemos los números 1, 3, 9 y 24, obras que bien ilustran la destreza técnica a servicio de la expresividad características de la obra scarlattiana de tecla. Las estancias de Scarlatti junto a la familia real española en el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial dejaron huella indeleble en la música de otro nombre cumbre de la música de tecla europea dieciochesca, el Padre Antonio Soler (Olot, 1729 – San Lorenzo de el Escorial, 1783), quien llega a superar Scarlatti a nivel de las exigencias técnicas en algunas de sus cerca de 120 sonatas para instrumentos de tecla, que bien le valieron al apodo de “diablo vestido de fraile”. Del padre Soler, quien, además de gran virtuoso y maestro de tecla del infante Gabriel de Borbón, fue erudito tratadista, autor de la Llave de la modulación (1762), obra que plasma su capacidad orgánica de modular la armonía, escucharemos la espirituosa Sonata en la mayor de clarines R.53, la Sonata en re menor R.37, de notable y serpenteante inspiración melódica, y la vivaz y a la vez diabólica Sonata en re mayor R.84, dónde la influencia de la música vernácula española es más que evidente. Otro compositor que supo aliar como pocos el virtuosismo a la expresividad fue Wolfgang Amadeus Mozart (Salzburgo, 1756 – Viena, 1791). Niño prodigio, Wolfgang Amadeus era definido por el padre, Leopold, como “el milagro que Dios hizo nacer en Salzburgo”. Sus sobresalientes capacidades musicales lo llevaron a algunas de las principales cortes y centros musicales europeos de la época, en Alemania, Italia, Francia, Inglaterra, Bélgica, Holanda, Suiza, además de su Austria natal. Del año 1775, cuando Mozart se encontraba en Múnich de Baviera, oiremos la Sonata en fa mayor K.280, en la cual el joven casi veinteañero hace gala de sus excelentes cualidades técnicas, aliadas a una elocuencia expresiva, sobre todo en el segundo movimiento, que ponen de manifiesto una madurez artística bastante incompatible con la edad cronológica del compositor, quien se tornó un nombre imprescindible de la música clásica, paradigma por antonomasia del genio musical absoluto.